El proceso de la Ilusión (Parte I)

La representación artística ha variado mucho en todas las épocas de la historia, eso es notorio si comparamos una imagen egipcia de hace tres mil años con alguna renacentista. La duda aquí es el por qué, ¿es posible que los humanos hayan tenido una percepción diferente y que ésta haya evolucionado? O ¿por qué es tan fácil distinguir un dibujo chino de uno holandés, o uno de hace tres mil años de uno actual? Al pasar de los años también distinguimos con mucha claridad un cambio de propósito en el arte.

La Edad Media había mantenido un concepto fundamentalmente utilitario del arte, la justificación de una obra dependía de su capacidad para transmitir conocimientos provechosos (históricos, jurídicos, etc.) o para divulgar los preceptos morales derivados de la religión. La literatura era para el entretenimiento, y la que expresaba emociones personales era poco estimada y hasta despreciada. Algo muy similar sucedía con los otros campos de las artes, como en la pintura e incluso la música. En cuanto a la pintura, los temas de los cuadros eran concretos, podemos ver las figuras principales siempre de mayor tamaño y ubicadas en el centro de los retablos o cuadros. La historia de estos personajes ya estaba dicha y delimitada por objetos u otros personajes simbólicos que hacían aun más claro de quien se estaba hablando, la ropa debía de ir un color específico, el brillo de la cara tenia que apuntar hacia la derecha o izquierda según el personaje (por ejemplo, Judas el traidor siempre debía mirar hacia el interior del cuadro por las suposiciones de que su mirada podía provocar mal de ojo). Cada detalle se había establecido y no había peros que pudieran cambiar uno sólo de estos dogmas. En el renacimiento todo esto cambia, no hay reglas que impidan, señalen o guíen de manera estricta al artista, el tema central ahora es el hombre. Sin embargo, poco sabia el hombre de sí mismo, en realidad todo era una experimentación, ensayo y error. En esta época se intenta olvidar el utilitarismo artístico del pasado. Movidos por un deseo de belleza ideal y totalizadora aprendido en Platón, los nuevos poetas tratarán de renovar las posibilidades expresivas del idioma y del arte usando a diestra y siniestra recursos estilísticos que les brindan sus modelos literarios, en los cuales han hallado la manera de mostrar la complejidad de sus emociones humanas, dignas, por ser humanas, de un tratamiento poético que las dignifique aún más.

Las sociedades se interesaron realmente por las humanidades, las estudiaron, investigaron, pusieron a prueba. El arte comienza a considerarse como una ciencia, su técnica es tecnología en constante evolución, y como toda ciencia se basa en la experimentación. El estudio de la perspectiva, la anatomía, filosofía y la composición, entre otras, dieron pie a un sin fin de obras maestras, esto no solo por el gran uso de la técnica, sino también por la búsqueda de lo desconocido, crear una ventana hacia lo irreal, hacia la ilusión.

Este es un tema un tanto delicado, o más que delicado, confuso. En ocasiones pareciera un circulo cerrado de percepción (vista-tacto) ligado a trucos que engañan a estos sentidos; mas es importante señalar que la ilusión es en realidad una espiral que evoluciona y busca cada vez retos más complicados, busca salir del molde, romper con el circulo cerrado y crecer. Algunos pintores y artistas en general ven volúmenes y sombras que, en cambio, aquellos que no son curiosos no ven. Vasari (artista italiano del quintochento 1511-1574) ve la ropa con una caída suave, tal como es en la vida real, pero ningún pintor anterior a él lo notó, lo cual es intrigante, ¿cómo podemos no ver las cosas tal como son en la vida real? Esto se debe a que nadie ve lo que son las cosas, sino sabe lo que deberían ser. Las ilusiones tienen dos lecturas que jamás serán simultaneas: si observamos la ilusión, no la disfrutamos puesto que no nos adentramos a esa realidad alterna, si la queremos desentrañar, no llegaremos a su cometido, que es transportarnos de manera espiritual, mental o incluso astral, según sea el caso; y si de inmediato la ilusión consigue introducirnos en ese mundo, entonces pierde su carácter de falso y se convierte en una realidad individual.

Giorgio_Vasari__Annunciation

Giorgio Vasari – Anunciación 1564

Escribió Platón en “El sofista”: “hacemos una casa mediante el arte de la albañilería, y mediante el arte de la pintura hacemos otra casa, una especie de sueño que el hombre produce para los que están despiertos”. Las representaciones son ilusión en esencia, así como los espejos y aquello que reflejan. El arte y las representaciones no son lo mismo, y aun así coinciden en ser misteriosos y fascinantes. La visión está nublada por la ignorancia y el prejuicio, por esta razón decimos que la mente es el verdadero instrumento de la visión y la observación. Lo único que realmente vemos con los ojos es la luz y los colores, y mediante el tacto percibimos la tercera dimensión. Algunos estudiosos dicen que este conocimiento en realidad es el producto de un proceso psicológico complejo, pero este hecho, nuestra visión nublada, no es algo por lo que lamentarse, debemos de ver esto de la manera positiva, porque en verdad lo es: gracias a esta confusión podemos alcanzar la ilusión de una manera cada día más convincente.

Dentro del tema de la ilusión hay que tocar varios factores. La instrucción de nuestra visión, por ejemplo, envía mensajes a nuestro cerebro, pero si estos mensajes visuales aparentan estar incompletos (esto comparándolo con los mensajes visuales cotidianos), entonces la mente transmite a los ojos una idea para completar la información. Bajo este principio básico funciona el op-art y todas esas imágenes que parecen moverse, o cuando vemos puntos de colores en intersecciones rectas, etc. Entonces aquí nos enfrentamos a una situación curiosa, pues la mente engaña al ojo y no al revés. Cuando es el ojo quien engaña a la mente, el ojo ve algo tan cotidiano que lo da por verdadero. Debemos recordar que la línea que divide la ilusión y la verdad es indudablemente delgada y casi invisible, por esta misma razón es que la ilusión existe, por su cercanía tan confundible con la realidad.

Eye Strain - Frank Bonilla

Frank Bonilla – Eye Strain 2012

En el momento que el ojo transmite la imagen conocida, engaña a la mente diciéndole que es verdadero, que eso que esta ahí es real, cuando se puede tratar de una pintura hiperrealista que nos deja atónitos únicamente por su cualidad ilusoria. Y ¿qué es la cualidad de la ilusión? Es un lenguaje cuidadosamente construido, evolutivo que cuenta con un número infinito de elementos que pueden ser simbólicos, representativos, naturalistas, etc. Aquí hago un apartado para resaltar el importante hecho de que al surgir el arte surge a su vez un lenguaje completo para hablar de él, explicarlo, transmitirlo, y perfeccionarlo. El uso y evolución de los elementos ilusorios varía según el problema planteado, es decir, durante la historia del ser humano este se ha enfrentando a múltiples cuestiones a resolver de manera gráfica, dibujística, pictórica y demás. Dada esta situación, las formas o formulas para resolver tenían que ser diferentes según el problema que debían resolver , con simple lógica no podemos resolver a la pregunta de cuánto pesa un objeto. En el Renacimiento se buscaba la ilusión de movimiento, ligereza y fluidez, por eso se hicieron estudios de peso visual, por dar un ejemplo, se creó un lenguaje que modificaba la imagen plana y homogénea para levantar figuras suavemente del suelo o fingir que se acercan o se alejan.

Mauro David - Crystal dish with melons

Mauro David – Plato de cristal con melones 1999 (pintura hiperrealista)

Toda materia tiene un punto de partida, un punto de comparación y gracias a ella es posible progresar . La ilusión podría partir desde los dibujos en las cavernas en los que se sintetizaban las formas y se relataba una historia de la vida cotidiana. La cultura griega en relación con nuestra sociedad actual es un punto de partida ideal. Actualmente, el arte se encamina hacia veredas más experimentales, y los clásicos se dirigían más hacia lo naturalista. La idea es que, además de puntos de comparación, para superarse también se necesitan modelos. Los clásicos tenían a la naturaleza, y nosotros tenemos a los clásicos, la naturaleza, los cubistas, futuristas, manieristas, etc., y en consecuencia podemos extraer elementos de una mayor cantidad de fuentes. Muchos son los casos en los que el artista se estanca y se queda siempre con la idea de las fórmulas adquiridas, o parte siempre del mismo punto o de la misma fuente, hacen a un lado la percepción, la cual “es siempre un proceso activo, condicionado por nuestras expectativas y adaptado a las situaciones” (Gombrich, E. H. 2002 p.148). Esto significa que nuestra percepción siempre cambia, pero no debemos permitir que sea cegada por nuestros conocimientos previos a la observación.

De una u otra forma, la ilusión siempre será un fundamento del arte. El arte busca transportarnos a otras dimensiones y absorbernos hasta el punto de mezclar lo real con lo intangible.

Pero la ilusión ya no solo se desenvuelve en el arte, en la actualidad la ilusión es parte de nuestra cotidianidad, es parte de la vida. Nos adentraremos a esta orbe en la segunda parte de este articulo la próxima semana.

Bibliografía:

Gombrich, E. H. Arte e ilusión. Phaidon. Estados Unidos. 2da Edición en español.

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